La isla resultó estár llena de inesperados tesoros, todos relacionados con las más diversas artes y presididos por por joya aristotélica:
“La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”
Como muestra (habrá más, seguro), la entrada dedicada al aria de Händel "Llascia-ch'io-pianga" (Deja que llore), con partitura, traducción de la letra y tres versiones a cual más suculenta: una con vídeo de esculturas de Bernini, otra procedente de la película Farinelli y una tercera en clave de jazz con trompeta (Paolo Fresu) y piano (Uri Caine).
¿Quién dijo que el género blog estaba muerto?

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